10 preguntas para repensar ya la maternidad

10 preguntas para repensar, ya, la maternidad

En pleno debate sobre los vientres de alquiler en España, llega el primer domingo de mayo, y celebraremos (supongo) cada una a la madre que tengamos o seamos de mil y una formas distintas.
Aunque el de la maternidad es un tema que, quienes seguís este blog, sabéis que me interesa bastante soy aún más fan de Google Images y es ese buscador el que me ha "regalado" la imagen del post de hoy. Si yo tecleo maternidad, esa es la primera pantalla que me ofrece. Parece que si la criatura crece, la maternidad se esfuma. Es invisible. 
Mañana hará 29 años que soy madre, y 47 que soy hija. La maternidad no es solo una fuente de satisfacciones. Al contrario, puede ser una fuente inagotable de conflictos, con nosotras mismas y con quienes nos rodean.
Durante esta semana en mi página Facebook, Especialista en igualdad, he abierto el debate a mis seguidoras y ha habido algunas reflexiones interesantes. Algunas de mujeres que han decidido no ser madres y a las que el sistema exige sin pudor que lo sean, o reprochan agriamente la decisión de no serlo. Ante eso, la primera pregunta para repensar la maternidad es, como siempre, si esa maternidad es libre. 
La maternidad, obviamente, excede el hecho biológico de engendrar y parir y tiene infinidad de connotaciones culturales, políticas, históricas... ¿Qué es ser madre para una feminista del siglo XXI?
Mi concepción feminista del mundo me hace ir más allá y pensar en un camino que yo transité mucho antes de tener la menor conciencia feminista. Por eso ahora no puedo responder todas (casi ninguna) de forma tajante.
Me permito compartir mis dudas, que sé por la experiencia de mi trabajo con mujeres, que son las de muchas.

¿Qué me planteo al repensar la maternidad?

  1. ¿Cuál es tu idea sobre la maternidad seas o no madre?
  2. ¿Qué define, para ti, la maternidad? ¿El deseo de serlo, la gestación, el parto, la crianza, el cuidado, nada de eso? ¿Qué?
  3. ¿Es el amor maternal diferente, único, unívoco? ¿O es ambiguo, complejo y ambivalente?
  4. ¿Qué posibilidades de maternidades disidentes nos ofrece el binomio sistema patriarcal/sociedad de consumo?
  5. ¿Te has sentido cuestionada por tu decisión de ser madre? ¿Y por el modo de serlo? ¿Has cuestionado a quien tomó la decisión? 
  6. ¿Hay un "derecho de ser madre"? ¿A qué precio?
  7. ¿Alguna vez has pensado de alguna madre que es una "mala madre"? 
  8. ¿Te has sentido alguna vez culpable por tu forma de ejercer la maternidad? ¿Ha sido por actitudes del momento o tras el paso del tiempo?
  9. Valora del 1 al 10 tu experiencia como madre siendo 1 una experiencia traumática y 10 de gozo.
  10. Si tuvieras que responder en público ¿habrías sentido la necesidad de añadir "que conste que yo a mis hijxs los quiero"? 
Por supuesto, tú puedes tener otras preguntas sobre la maternidad, me gustaría saberlas para colaborar así a una reflexión colectiva. 
Ante estas preguntas algo me preocupa siempre que sale el tema: si crees que tus respuestas habrían sido poco ortodoxas o no aceptadas socialmente ¿tienes espacios de confianza y autocuidado donde poder darlas sin miedo a ser juzgada?

Ser una madre no patriarcal es difícil. No ser una madre abnegada, entregada, que vive para sus hijas e hijos no es sino una causa de conflictos personales, vitales, familiares. Si eres una de esas madres que ha intentado hacerlo a su manera ¡Felicidades! Si eres de las "otras" ¡Ánimo, hay vida más allá de la maternidad patriarcal!

No voy a tomar partido por una u otra posturas ni a dar respuestas. Sí os invito a la reflexión y os agradeceré cualquier comentario al respecto.  
Por supuesto, si te parece interesante no lo dudes y comparte. El botoncito lo tienes justo debajo de las etiquetas del post ;)

María S. Martín Barranco


Comentarios

  1. Hola, María:
    Quisiera responder a tus preguntas. En primer lugar, en mi caso, nunca pensé ser madre. Lo veía como algo a lo que no podría enfrentarme físicamente y un trabajo que no me gustaba hacer. No me gusta enseñar ni cuidar, ni veo qué sentido tiene esto en mi vida. Por el contrario, me encanta seguir aprendiendo, investigar, estudiar.
    Tengo casi 40, así que creo que ya se va alejando de mí esa espada de Damocles, de sí o no. Por supuesto, lo que diga aquí sobre la maternidad es mi concepción, estaré muy equivocada y vaya por delante mi admiración y respeto a las madres.
    Mi idea de la maternidad es esclavitud, entrega, aunque también amor incondicional, felicidad, por supuesto, es una maravilla ver cómo tu hijo o hija se asombra por todo, cómo aprende, etc.
    En cuanto a maternidades disidentes, supongo que serán aquellas que educan en valores diferentes del patriarco-capitalismo, lo cual es bastante difícil porque las criaturas están inmersas en un sistema, en el colegio, etc., donde tienen que relacionarse con sus iguales.
    Claro que me he sentido cuestionada por no ser madre, continuamente, desde hace más de 10 años. El hecho de ser madre te desautoriza para hablar casi de cualquier cosa, no puedo hablar porque no sé cómo es la vida, no me sacrifico, no sufro, etc. La experiencia de ser madre es lo que te hace verdaderamente mujer, así que, si no lo eres, todo lo que demás que pienses sobre cómo llevar tu vida, no tiene validez porque no has vivido el verdadero sacrificio y la entrega incondicional.
    No creo que haya un derecho a ser madre, sino un deseo. La sociedad nos impone la maternidad como la plenitud, así que si quieres ser una persona, una mujer de verdad, obviamente, tienes que ser madre, esto es, tienes la necesidad de ser madre para saber qué es la vida, para mojarte, no te creas que vas a irte de rositas sin ejercer tu responsabilidad de criar y cuidar a una personita. Es lógico que ante esta necesidad creada la gente piense que se puede hacer de todo, incluso alquilar el cuerpo de una persona, para que engendre a tu hijo, someterse a duros tratamientos de fertilidad, etc.

    Espero que os resulte útil para continuar un debate.
    Saludos.

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    1. Muchas gracias por implicarte y responder. Remarco algo que es muy interesante. En cada comentario del blog o el post de Facebook en el que lo compartí, al disentir aclaraba algo. Si era madre: "conste que quiero a mis hij@s". Si no lo era: "vaya mi respeto, o admiro a las madres". En el siglo XXI tener una idea de la maternidad que sea distinta de las mayoritariamente aceptadas, te sitúa en el lugar de la crítica a lo que hay y no el simple y llano "es lo que deseo" o "es lo que decido". Eres la mujer incompleta criticando a la completa. O la completa que no se sintió como tal. Solo hablándolo, compartiendo, aclarando y escuchando sin juzgar podremos avanzar hacia otros tipos de maternidad más libre. O hacia una maternidad menos impuesta. ¡Gracias!

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