25 cosas que puedes hacer cada día para combatir el terrorismo machista

Violencia machista visible e invisible

25 cosas que puedes hacer ahora para combatir el terrorismo machista

El 35 por ciento de las mujeres de todo el mundo ha sufrido violencia física y/o sexual por parte de su compañero sentimental o violencia por parte de una persona distinta a su compañero sentimental en algún momento de su vida.

Algunos estudios nacionales demuestran que hasta el 70 por ciento de las mujeres ha experimentado violencia física y/o sexual por parte de un compañero sentimental durante su vida.

Prácticamente la mitad de los casos de mujeres asesinadas en 2012, el autor de la agresión fue un familiar o un compañero sentimental, frente a menos del 6 por ciento de hombres asesinados ese mismo año.

No lo digo yo, lo dicen las fuentes estadísticas de Naciones Unidas. Y solo son algunas de las violencias sufridas, las más extremas. Las que se sitúan en la parte más alta de ese iceberg. 

Nos preguntamos por qué pasa. Bueno, quienes nos lo preguntamos, porque hay quienes simplemente lo justifican o dicen "vosotras también matáis" como si eso solucionara algún problema. Como si eliminar la violencia fuera una cuestión de empatar en número de violencias cometidas.

Preguntas que podrían parecer sin respuesta

Al menos 119 países han aprobado leyes sobre violencia doméstica, 125 tienen leyes sobre el acoso sexual y 52 tienen leyes sobre la violación conyugal. Leyes que protegen específicamente a las mujeres de la violencia sufrida por ser mujeres.  España, el país desde el que escribo, es uno de ellos. Lo que cuento, por desgracia, puede aplicarse a muchos otros.

En muchas ocasiones me preguntan cómo es posible que si en España disponemos de leyes internacionales, nacionales y autonómicas que tienen como objetivo implantar la igualdad y actuar de forma integral contra la violencia de género; si potenciamos la coeducación; tenemos una ley que permite la interrupción voluntaria del embarazo; si la ley obliga a la paridad en los gobiernos y en los parlamentos, sin embargo, el machismo campa cada vez más por sus respetos: malos tratos y asesinatos de mujeres, violaciones en grupo en las que se duda a priori de la víctima, padres maltratadores que asesinan a hijos y/o hijos durante las custodias que se les dieron cuando se sabía que eran maltratadores. 

Por qué se vuelve a hablar de la prostitución como una libertad, cómo se ha convertido la prostitución forzada en el gran negocio del siglo. Cómo es posible que estemos hablando de comprar y vender bebés como si de un derecho se tratara. Cómo y por qué el núcleo duro del poder político y económico sigue estando en manos de los hombres o, cuando no hay más remedio que aparentar igualdad, en manos de las mujeres más cercanas a las formas masculinizadas de ejercer el poder.

La respuesta es sabida. Otra cosa es que no quiera creerse. El feminismo lleva diciéndolo varios siglos. En palabras de la filósofa Victoria Sendón de León:
"El machismo no es más que el síntoma de una enfermedad profunda, de una enfermedad estructural y sistémica que se llama Patriarcado."

El iceberg de las violencias visibles e invisibles

Cada vez que en la Historia de los Derechos Humanos de las personas se consigue un avance, el sistema -basado en una situación no igualitaria de quienes lo componen- se resiste de múltiples formas. 

En algunos casos, esos avances son poco duraderos, no hay tiempo para que las sociedades los acepten y los naturalicen. Las resistencias son ahí explícitas, vehemente, brutales. En otras, sin embargo, los cambios comienzan a interiorizarse por la sociedad o una parte de ella y las resistencias no pueden ser tan claras. 

En el de los Derechos Humanos de las Mujeres las resistencias se multiplican. Hoy, casi nadie en una sociedad occidental se atreverá a decir que una mujer no es un ser racional, que no debe tener acceso a la educación o a negarle el voto ¿Por qué entonces los avances legales en el reconocimiento de la Igualdad tardan lustros en asimilarse? 

El sistema de reproducción de las desigualdades estructurales se usa, para ello, de la Violencia Simbólica, una violencia silenciosa, casi invisible si no se aprende a detectarla que hace que quienes tienen el poder inculquen imperceptiblemente al resto un modo de relacionarse que atraviesa el tejido social y refuerza las relaciones dicotómicas, inequitativas, jerarquizadas, sibilinas y perversas. 



Consecuencias del machismo



Un asesinato machista es una muestra extrema de la desigualdad de poder que la estructura patriarcal asigna a mujeres y hombres. Es la parte visible de ese iceberg.

Cosas que puedes hacer tú a diario para combatir el terrorismo machista (según me vienen a la mente, no es orden de importancia)

  1. Deja de dar por hecho que, si eres hombre, por no golpear mujeres o abusar físicamente de ellas no eres machista. Revisa tus comportamientos en el hogar, en la familia, con tus amistades. Si conoces a mujeres feministas pregunta y escucha con la mente abierta para eliminar comportamientos machistas sutiles que, quizás, no identificas.
  2. Deja de dar por hecho que, si eres mujer, no eres machista. El sistema patriarcal nos educa por igual en un sentido: para ser machistas. La violencia cultural está a nuestro alrededor y detectar tu patriarca interior hará que cambies y, contigo, tu entorno. 
  3. Evita frases como "lo peor es que es una mujer". Un mismo comportamiento es bueno o malo independientemente de que sea obra de una mujer o un hombre. No cargues a las mujeres con expectativas añadidas.
  4. No felicites más a una mujer o a un hombre por un mismo comportamiento. Si un hombre trabaja por los derechos de las mujeres merece el mismo reconocimiento que una mujer. Poner "en un altar" a quien cumple con su obligación solo por ser hombre invisibiliza el trabajo diario de miles de mujeres.
  5. No rías las bromas machistas. No las justifiques. Y, si te ves capaz, manifiesta tu desacuerdo. Puede que te lleves una sorpresa y al alzar la voz haya otras personas que te apoyen. Ya sabes, como cuando alguien se salta un semáforo y un montón van detrás. Sáltate el semáforo machista siempre que puedas.
  6. Si eres mujer habla de ti en femenino. Expresiones como "uno mismo" en lugar de "una misma" cuando hablamos de nosotras nos aniquila simbólicamente. Nos sitúa como ausentes de nuestra propia Historia.
  7. No juzgues a una mujer por cómo viste, se mueve o se comporta. Las mujeres no "van provocando" porque los hombres no son seres en celo permanente que puedan ser provocados sin mediar su voluntad.
  8. Al hablar de deporte, emplea los términos "deporte femenino" y "deporte masculino". Si dices, por ejemplo, fútbol y fútbol femenino haces que el fútbol masculino aparezca como "el deporte" y el femenino como la excepción o irregularidad.
  9. Deja de usar "puta" como insulto para todo. O de decir "coñazo" como sinónimo de pesado o malo. Si quieres insultar a alguien, hazlo sin pasar por denigrar a todas las mujeres. 
  10. Si una profesión tiene femenino, úsalo. Di médica, arquitecta, escritora, jueza o fiscala. Puede que te suene raro al principio pero es solo por falta de costumbre. 
  11. Deja de comprar productos de marcas que cosifican a las mujeres o usan el machismo para promocionarse. No citaré esas marcas pero hay algunos desodorantes, ropas y perfumes que lo hacen de forma sistemática.
  12. No compres libros colectivos o asistas a creaciones o actos culturales como cine, teatro, conferencias o conciertos en los que no haya representación femenina. 
  13. No te calles. Cuando dejes de consumir un producto por su machismo hazlo saber a la marca o autor/a a través de las redes sociales. Una persona quejándose es una "rara" miles, son un boicot y a todo el mundo le duele el bolsillo. Se lo pensarán la próxima vez.
  14. Habla de machismo. En la familia, en la pareja, en el trabajo. Detecta qué personas de las que te rodean están en acuerdo o desacuerdo. Aprende a argumentar cuando encuentras resistencia y a callar cuando solo va a suponerte un desgaste emocional que no merecerá la pena.
  15. Aléjate de las personas que ejercen un machismo tóxico. El típico amiguete que bromea siempre a costa de su pareja mujer, de las mujeres en general o hace continuamente comentarios "en broma" porque sabe que no podría hacerlos en serio.
  16. Observa el comportamiento de las y los menores que tienes cerca. Hay actitudes machistas que deben señalarse pronto para que se asuman como tales. No rías la gracia a un niño que tira del pelo a una niña porque "amor querido amor reñido" ni digas a una niña que "no es nada" y le han tirado del pelo "porque le gustas"
  17. Si hay menores en casa vísteles y cálzales de forma que puedan correr y saltar libremente sean niñas o niños. Alaba las actitudes de independencia, fortaleza y libertad por igual sean de uno u otro sexo. No fomentes la dependencia, la sumisión y la pasividad en ellas.
  18. Divide las tareas del hogar entre tod@s sus miembros. Ponles un valor económico. Haz ver que el trabajo del hogar es un trabajo que tiene valor, se pague o no, y muestra el trabajo del mantenimiento familiar como un trabajo de equipo.
  19. Si en algún momento tienes que hablar en público busca citas, referencias y ejemplos de mujeres.
  20. Cambia los cuentos infantiles para que no siempre los príncipes rescaten y las princesas sean rescatadas. Que no siempre las malas sean madrastras y hermanastras, o brujas. Que no siempre los cazadores sean hombres. 
  21. No identifiques a machismo con hombre, o patriarcado con hombre. El machismo es un comportamiento. El patriarcado es un sistema. Eso sí, no olvides que el hombre es, en ese sistema, quien tiene todos los privilegios que el sistema otorga.
  22. No confundas el machismo "gentil" (que una mujer no pague en una discoteca, por ejemplo) con privilegios de las mujeres. Ejemplos como el anterior son la muestra de que se nos usa como "cebo" para atraer hombres.
  23. Si eres un hombre, no invadas el espacio personal de una mujer. Y si te dicen hasta aquí, para. Sea cual sea el contexto previo. Si eres una mujer, aprende a saber cuáles son los límites a partir de los cuáles te sientes incómoda. Y si quieres que se llegue hasta un punto dilo sea cual sea el contexto previo. Tienes derecho a cambiar de opinión.
  24. No vuelvas a poner como excusa que hay otros países donde las mujeres están peor. No queremos cambiar el mundo a peor, queremos cambiar la situación ahora. Hablamos de qué puedes hacer tú para combatir el machismo: por lo pronto, deja de aplaudirlo y justificarlo. 
  25. Posiciónate. Ante las violencias contra las mujeres no vale decir " ni feminista ni machista". Lo contrario del feminismo es la desigualdad y la desigualdad, sin sus bases pierde el poder. Por el contrario, la desigualdad, ante la indiferencia crece y se hace extrema.
Recuerda que es imposible que tú cambies y todo alrededor permanezca igual. Solo con estos pequeños cambios tú puedes marcar la diferencia sin esperar a que cambien las leyes, sin esperar a que pasen lustros o décadas, sin necesidad de presupuestos o cambios políticos. 

Por qué es imprescindible que toda la sociedad actúe contra la violencia machista

Quienes seguís este blog sabéis que creo que el autocuidado feminista es indispensable para estar fuertes y unidas en esta lucha. Para poder continuar avanzando necesitamos que el trabajo en la sociedad haya pasado antes (o durante) por un trabajo en el interior. Tenemos que saber qué nos desempodera y qué nos da poder sobre nosotras y nuestro entorno. Y eso solo se consigue con formación feminista.
Pero no podemos quedarnos ahí. Necesitamos el apoyo de toda la sociedad. Necesitamos que si no salís a las calles a defender nuestro derecho a una vida libre de violencia, al menos, seáis conscientes de las violencias que ejercéis de forma cotidiana y dejéis de hacerlo ya. Ahora. Sin peros ni excusas.

Nos va la vida en ello.

Si no lo haces no vengas después a condenar ni a escandalizarte cuando maten a una mujer. A esa no la has matado con tus manos, pero has dado al asesino el poder para hacerlo. Y si te ofende o te duele leerlo, ya sabes, cuanto antes dejes de justificar el machismo, antes dejarás de ser cómplice necesari@.



María S. Martín Barranco

@generoenaccion


PS: Si se te ocurren más actitudes cotidianas que pueden servir para erradicar el machismo, déjalas en comentarios. ¡Gracias!

Formación feminista




Comentarios

  1. Eres genial.. Me ha encantado este artículo, y te aseguro que me ha valido para seguir luchando. Muchas gracias 😘

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    1. Muchas gracias por comentar. Si hay otras pequeñas prácticas que pueden hacer que marquemos la diferencia frente al machismo naturalizado de todos los días, me encantará compartirla. ¡Hasta pronto!

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  2. Que cuando un hombre , familiar , pareja , lo que sea , da golpes a los muebles o gritos , no lo justifiquen diciendo que es un pronto o diciendo que es porque no durmió , `porque es agresividad y violencia

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    1. Hola Caxigalina, muy buena puntualización. Los comportamientos de agresividad lo son siempre sin excusa alguna. No hay que minimizarlos. ¡Gracias por escribir! Te espero en otros post.

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  3. Responder ante el acoso callejero, visibilizarlo y no quedarnos calladas. Tener preparada una respuesta, por ejemplo para cuando vamos por la calle y nos piropean, contestar diciendo: "no he pedido tu opinión" o ponerles mala cara y levantar el dedo corazón. Cada una que prepare la respuesta en la que se sienta más cómoda.

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